galería studio cerrillo / san cristóbal, chiapas

Reviews/Reseñas:

Leonardo Toledo
Matrimonio y Mortaja

THERE ARE TRES REVIEWS.....

Matrimonio y Mortaja

“… enfrentamiento eterno entre Eros y Tánatos, del cual la evidencia nos dice que siempre sale vencedor el segundo, pero la poesía, siempre a contracorriente, parece afirmar que quien gana es el primero”.

Leonardo Toledo
Prólogo a Amor constante más allá de la muerte

Asesinada / Estrangulan a pareja / Arrasan con la viejada
13 Notas rojas:
- Te cuelgo mi corazón – mi vida.

Amor heterosexual en la posición 56%
amor enmarcado en una cama

Escondido bajo las sábanas
improvisado encima de los colchones

Pirateando lugares comunes:
corazones rojos
revistas del corazón
morbo entre cartones
ah, la poesía impresa
la musicalidad con velitas
grafitis que son versos oscuros
sombras de muertos
escanciadas bajo la lluvia

y el precio, a mano
inmortalizando el

último minuto.

El último minuto

¿es cuando ella amanece
por primera vez
en mis brazos?

>> La muerte iniciática
vence
cuanto más sentimos
la vida.

Cuando, amando
tememos
la soledad del vacío

a la amante lúgubre que nos acaricia mientras dormimos


Leonardo Toledo: contra la muerte, a favor de la vida
Provisoriamente no cantaremos al amor,
que se refugió más abajo de los subterráneos
Cantaremos al miedo, que esteriliza los abrazos.
Cantaremos al miedo a la muerte
y al miedo de después de la muerte,
Después moriremos de miedo
y sobre nuestras tumbas nacerán
flores amarillas y medrosas.
Carlos Drummond de Andrade.



Matrimonio y Mortaja
POR Magno Fernandes dos Reis
territorio2008@yahoo.com.mx
HERALDO de CHIAPAS 28/agosto 2008


“Murió acariciando a La Mechuda”. Es una de las frases que dan titulo a la muestra de Leonardo Toledo en la Galería Studio Cerrillo, en San Cristóbal de las Casas. Leonardo Toledo recogió esta nota de la nota roja del periódico de Oaxaca. En rojo y amarillo la poesía anuncia la exposición. Cada poema aparece sobre la foto de una pareja cubierta por una sabana, pero el espectador sólo puede ver la forma de los cuerpos y los dobleces.


Distinta de las demás exposiciones, ésta viene acompañada de una antología “Amor constante más allá de la muerte”, además de un video de una pareja visitando el panteón. Del techo un hilo, de nylon transparente sujeta corazones rojos con frases de notas rojas. En el piso, las notas sociales dispersas, se encuentran las columnas sociales con imágenes de parejas sonrientes. Finalmente, entre las notas rojas, sociales y las fotografías, vemos el rostro de una mujer joven.

Para el artista, la muerte ayuda a construir la memoria. Sin embargo, la imagen desafía a la muerte. ¿Cuál es la diferencia entre la pareja que se cubre el rostro con una bolsa de papel y la pareja que demuestra una sonrisa de felicidad? La proximidad a la nota roja no convierte los protagonistas de las columnas sociales en asesinos, no los anima a compartimientos inmorales: más bien los invita a un juego de miradas. El ensamblaje de imágenes que vemos en el trabajo de “Matrimonio y mortaja” está formado por textos dinámicos-visuales, escritos mediante un proceso que toma cuerpo en la muerte. Sin embargo, Leonardo va más allá de la denuncia de una estructura socio-económica cruel y dolorosa. Él no se limita a condenar las condiciones sub humanas de la vida, en la lucha por la sobrevivencia. Hay, en el conjunto de fotografías, un esfuerzo de comprensión de que la muerte es la razón de vivir. Así, el artista se sumerge en las notas rojas y sociales e impregna sus fotos con una visión humanista, revelando que aún hay dignidad en la vida y en la muerte. Sus fotografías no son panfletos políticos y sociales. La analogía entre las notas rojas y sociales no es por acaso. La Revista Hola y la sección de Policía se completan en la diferencia. Las fotos no tienen rostro, porque para el artista las formas y los dobleces nadie olvida. El artista explota bien las analogías cromáticas y equilibra en cantidades iguales la luz y sombra, evidenciando los cuerpos, las reglas sociales y las emociones.

Es como si los personajes de las notas rojas y de las secciones sociales tuvieran un código que rige las formas de vida – es una lectura muda de las cosas: quien no tiene nada que perder tampoco tiene nada que ganar. Los lectores no deben dejar de ver la exposición, ella es brillante.


Matrimonio y Mortaja
Por
Favricio Huerta

Muy en el fondo no hay mujer que no sueñe con casarse.
—Cualquier abuela de cualquier ciudad de Jalisco

La idea de la muerte, la de los otros y sobre todo la nuestra, es una de las primeras construcciones conceptuales de nuestra existencia que nos ha seducido por su complejidad, y a la vez nos ha permitido entrever la angustia de la nada, del vacío, del sabernos sin lo otro, de sabernos sin nosotros mismos. Imaginar un mundo sin nuestra presencia, o mejor aún, imaginar la vida de los otros sin nuestra compañía, o imaginar, al menos por un instante, a nuestro ser amado sin nosotros a su lado es una de las muchas aristas que comporta consigo el goce de la insondable muerte.

Ahí donde los otros han visto una de las caras del terror y el miedo, nosotros –declaran las piezas de Toledo– hemos visto la faz del único y más prístino goce, el de la anulación, la supresión de goces impostados, de goces que subreptician el goce de trascender el círculo de la res y el ente por un touché taóntico. Poseer es renunciar, declarar es impostar, amar es así deseo de destrucción, es pulsión devoradora, pulsión tánica, es desbordamiento de un yo franqueado por un otro que jamás logra ser más allá de nosotros; amar es consumición de nuestro ser, es perenne búsqueda del yo ideal siempre fuera de la potencia del mismo yo.

Matrinomio y Mortaja exhibe el estado de multifrenia en el que se encuentra sumido el yo amante, donde la saturación de exterioridad lo ha conducido a un estado de obnubilación, donde el tiempo y el espacio se han retraído sobre sí mismos generando un elongamiento aeternum factum que conduce a la desestructuración del yo, donde su unicidad cede ante la multiplicidad de vínculos a la vez sempiternos a la vez fugaces, donde el objeto de amor se ha difuminado, ha sido reemplazado por una serie de representaciones del amor provenientes de un desequilibrio yoico y comunitario, el orden “eros-tanatos” (ρως-θανατος) se ha trastocado, ha sido suplantado por una tendencia de apropiación sosegada del otro.

Las piezas de Toledo no se limitan a esbozar declaraciones, a decir una u otra cosa sobre el amor y la muerte, abren intersticios hermenéuticos en cada llaga del amor idealizado, son improntas que nos espetan la necesidad de problematizar en torno a lo dado, de penetrar a golpe de escalpelo los entresijos de un yo amante de lo otro y deseante de la propia muerte y de la ajena también, de un yo varado en el desolado e ingente purgatorio de las representaciones hiperrealistas del amor, del goce y desde luego de la muerte. Cada obra, o mejor dicho, cada fragmento de la obra deja al descubierto la necesidad de conservar ciertas veladuras, de deconstruir la doble díada
–seducción-goce, amor-muerte– y redimir el principio de incertidumbre. Toledo conoce la naturaleza del problema y de igual forma lo aborda, la multidimensionalidad de su obra acoge con fidelidad las muchas caras del mismo objeto, sin cosificar narra y describe y danza en torno al amor y la muerte. Fotografía, vídeo, instalación, intervención, escritura, audio y performance son sólo siete de las muchas sentencias que domina este, nuestro séptimo ángel.

Cada fragmento se despoja de la vacua pretensión de erigirse por sí misma como una oda a la belleza artística, son en conjunto un diálogo, a primera vista, abigarrado, sórdido, que transgrede y viola la soñolienta concepción del arte en esta parte del mundo, en su intención se inscriben al pari de Pascal, se abstienen de calificar, de hacer denuesto de cualquier manifestación o concepción del amor, incluso se rehusan a afirmar o negar su existencia, bocetan la paradoja del amor, la imposibilidad de crearse a sí mismo sin destruir al otro. Cabe decir al margen que Matrimonio y Mortaja es la obra de un sujeto que da todo por el amor, es decir, que a la menor oportunidad se destruirá a sí mismo en la preservación del otro.

Favricio Huerta



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Opening Photos/Fotos de la Inauguración: Matrimonio y Mortaja

Bio/Biografía: Leonardo Toledo

 

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